miércoles, mayo 03, 2006

En casita.

Por si alguien no se habia enterado... ¡¡¡HE VUELTO!!! Lamento no haberme despedido como Dios manda, pero esque me curré un post larguísimo justo el dia antes de coger el avión, diseccionando sesudamente la sociedad americana, sus complejos, su mentalidad, el fenómeno de la soledad urbana... vamos, que me habia quedado niquelao... y justo antes de guardar se me colgó el portatil. Así que mucho me temo que las últimas anécdotas de la semana y mis profundas reflexiones sociologicas os las tendre que contar en persona, si es que todavia le interesan a alguien.

En fin, gracias a los que aun quedeis por ahi por leerme todos estos meses.

Y ya sin mas dilación, el esperado...




THE END

viernes, abril 21, 2006


¡Famosos! ¡Por fin!

Después de ocho meses en Nueva York por fin he visto famosos. Ya me puedo ir con la cabeza bien alta y decirle a todo el mundo aquello de "en persona es más bajito".

Ayer fue la graduación y trajeron actores para hacer una lectura de una escena de cada uno de nuestros guiones. Yo me esperaba un desastre, pero lo hicieron sorprendentemente bien, mi escena tuvo considerable éxito, nos dieron la charla de rigor contándonos lo estupendos que somos y con las mismas trincamos nuestra etiqueta de anís del mono y salimos cortando pal bar.

Los frikis vinieron todos maqueados y acompañados de sus padres con videocámaras y cámaras de fotos, superorgullosos ellos, saludando a todo el mundo y sonriendo mucho a pesar de las barbaridades que se estaban soltando en el escenario (no sé como nos irá a cada uno en nuestro futuro profesional, pero me huelo que ninguno va a acabar en la Disney).

La noche realmente tuvo un feeling de tercer acto, con todos los personajes asomándose para hacer su ultima gracia, aparición de gente de la que sólo habíamos oído hablar hasta entonces (como la novia del islandés, a la que la gente acosa porque la confunde con Kirsten Dunst -es clavada, la paya-), cameos (¡Mike Mayers y Dennis Quaid, señores! ¡No reparamos en gastos!) y un par de revelaciones sorprendentes de última hora. Mi favorita (de lejos) la protagonizó el imbecilillo pedante, que la noche anterior (supongo que borracho como una cuba) tuvo un encuentro revelador con un sin techo homosexual y decidió que él también era gay. A continuación procedió a llamar a toda su famila para contárselo y se presentó en casa de un compañero para relatarle su epifanía. El compañero en cuestión estaba en medio de un botelleo con, entre otros invitados, un enorme marine. Ante semejante audiencia, al imbecilillo no se le ocurre otra cosa que plantarse en frente del marine y espetarle "¡sí, soy gay!¡si no te gusta, jódete!", tras lo cual el marine procedió a reventarle (literalmente, con sagre y todo) la cara. Y ahí estaba el colega, con su costra todavía pegada a la cara, henchido (e hinchado) de orgullo gay.

En fin, que voy a echarlos de menos, que demonios.

jueves, abril 20, 2006


Nueva York, pero bien

Bueno, pido disculpas por el nuevo retraso. Se me han vuelto a juntar las últimas entregas con la visita.

Ha estado bien tener a mi familia por aquí. Realmente tenia ganas de salir a comer a algun restaurante decente y variar un poco mi dieta a base de ensalada cesar y hamburguesas. Pues resulta que en los restaurantes buenos TAMPOCO sirven otra cosa (d'uh!). Bienvenidos al increible mundo de las hamburguesas pijas. Y de los browniesss...de chocolaaateee...calentiiito...*salivar, salivar*.

Otro de los puntos de tener turistas que entretener es que te recuerdan un poco dónde estás y como que te desperezas, porque cuando llevas aquí desde agosto ya ni te fijas en los rascacielos, ni en lo potrijiñoso que es mi barrio.

Como mi hermana venía de papearse no se cuantas temporadas de «Sexo en NY», me vi obligado a buscarle algun plan así como pijillo, y recurrí a la gente "cool" de mi clase para que nos sacara a pasear. Fuimos a Park, un restaurante pijo de Chelsea donde te cobran 8$ por un vaso de sangría (al que por supuesto no nos pudimos resistir. De hecho pedimos una jarra. Bueno, dos.). La comida estaba buena, pero el servicio te atiende con la celeridad y presteza de una placa tectónica: ¡tardamos cinco horas en salir de allí! La parte positiva (además de que cenamos por la gorra; mis amigos tienen tanto dinero que a veces me asustan) es que nos quedamos a esperar a un tal "Sammy" que llegaba tarde. El tal "Sammy" resultó ser en realidad un tal "Osama" (tampoco puedes culparle por intentar disimular), además de ser del Líbano. Y además de todo eso, uno de los tíos más molones que he conocido que en mi vida. Lo tengo en lo alto del "top" justo detras de Maxat Tursnov, mi colega kazajo experto en artes marciales pacifista.

Sammy nos llevó a "su" bar, un antrillo árabe del Village. No las teniamos todas con nosotros, pero nada más llegar se dedicó a plantar besos en la cara de todo el que se encontraba y entramos sin que nos pidieran siquiera el DNI, nos consiguieron una mesa, varias rondas gratis (¡hasta sin pedirlas!), una shisha y la música que pidieramos. ¡Hasta dejaron a mi hermana fumar dentro del local!. Pero qué lujo, oigan. Y el ambiente más neoyorkino/multicultural imposible: dos españoles, un inglés, un libanés, una keniata y una libanesa (a la hora de pedir música convenimos en Shakira, por aquello de que combina un poco de casi todo). Sammy y la libanesa, los dos monísimos bailando la música mora, que el pincha iba combinando sin critero aparente con espannola, reggaeton, tecno y lo que fuera. Al rato llegó el hermano de Sammy (uno es del Madrid y otro del Barça, ¿nunca cesarán las sorpresas?), que llegaba tarde porque la policía los había parado a él y al resto de sus amigos moros por conducir borrachos a toda leche en un cohe sin matrícula. Y muerto de la risa, el colega (mientras, los amigos debían estar pudriéndose en alguna carcel secreta, supongo). Los detalles más escabrosos se los dejaré a mi hermana para que los comente en ese fotolog decadente y desvergonzado que tiene.

Al día siguiente salimos con Carmen y mi nuevo compañero (al final se me olvidó rajar aquí del anterior; a ver si me acuerdo más adelante) pero fué una noche bastante chunga, por aquello de que estábamos reventados y todos los lugares estaban de bote en bote. La noche sin embargo acabó bien porque tuve ocasión de ir a uno de mis bares favoritos de Nueva York: Pizza Bar (15th & 9, creo). No sé si he hablado de el aquí antes, me parece que no. Está en pleno epicentro de los clubs "guays". Es todo muy fashion, musica lounge, grandes pantallas proyectando «El Submarino Amarillo» (y pequeñas pantallas proyectando porno barato de este que te ves en el Canal21; son así de guays). Hay una buena carta de cocktails... ¡y de pizza! Os haceis una idea de lo que mola espanzurrarse a las dos de la mañana en un sofá de pelusilla con un «Cosmopolitan» en una mano y una bandeja de calamares a la romana en la otra? Si hubiera pista de baile me pasaría allí la vida (aunque puedo entender por qué no tienen; ya molesta bastante que te vuelquen una copa o te quemen con el cigarro como para tener que preocuparte por que escalfen una pizza de hamburguesa en la camisa de Adolfo Dominguez).

La combinación de asistir a clase, escribir en casa, pasear con mis padres y salir con mi hermana me ha dejado un poco K.O. para el resto del fin de semana, pero la misma gente de mi clase con la que salimos me llamó el lunes porque la de Jordania se volvía e iban a quedar para despedirla. No me pude resistir, y acabaron liándome para ir al «China Club», una disco de lujo en plena Times Square.

Y digo que es de lujo porque a los cinco minutos de entar me habían hecho pasar por un detector de metales, cacheado, registrado la cartera, forzado a dejar la chaqueta en el guardarropa por si escondía armas en ella y cobrado 20$ de entrada. Esto es lujo, ya te digo. Al fondo del pasillo me pareció distinguir a un segurata gritándonos "a las duchas, a las duchas, por aquí al fondo").

Reconozco que por lo menos el Mattaus...er... China Club este tiene su encanto una vez has sorteado las seguridad. Tienen una terraza chulísima con calefa donde se pueden admirar los rascacielos. Es tan lujoso que hasta tiene un blanco ayudándote a lavarte las manos en el water.

Recuerdo que el amigo con el que iba me señaló a todos los jovenes allí bailando y me dijo "¿te das cuenta de que es lunes? NINGUNA de esas personas tiene que trabajar". Eso, señores, es lo que se llama vivir bien.

Mañana tenemos la graduación y ya me dedicaré a rajcarme la barriga oficialmente las dos semanas que me quedan. A vivir bien yo también un rato :)

lunes, abril 17, 2006


Especial invasión de fotos (1/1): La abominación que mora en las sombras.

yonkisam2

sábado, abril 01, 2006


Invasión de fotos (4/4): ¡Tofu!


mastofutofuymastofu!!!.


Invasión de fotos (3/4): fotos del Moma

murciapresenteenelmomadiseñocartagenaenelmomaalfjardinmoma



Invasión de fotos (2/4): fotos de Comi Con

colacomiconfrikiskevin2


Invasión de fotos (1/4): fotos de Leti

quenevez!!torreslagocentralielouchinatown2lapolienelbarrio

sábado, marzo 25, 2006


Miscelánea:

Un breve repaso a gente curiosa que se ha ido asomando por mi vida últimamente y que por hache o por be, no he mencionado antes. Considerad este post como un fresco impresionista neoyorkino. O no.

Hace ya algún tiempo fui a Midtown Comics (cerca de Times Square) en busca del The Courtyard Companion, que incluye el relato original de Alan Moore y el guion de la adaptación. Cuando salí de la tienda me choqué con un negro enorme, se le cayó algo y se me quedó mirando con cara de mala follá. Me disculpé y seguí caminando. Pero oigo que el tio empieza "Excuse me!" y me sigue. En fin, no pasa nada. Estamos en el centro a pleno día, así que me paro. El tipo me llega y me enseña una gafas ralladas. "¡Mira lo que has hecho!". Ups.

Me disculpo de nuevo y el tio empieza a morderse el labio y a jugetear con la correa del reloj. "¡¿Perdón?!¡¿Perdón?!¡No me vengas pidiendo perdón! ¿tú sabes lo que cuestan estas gafas?!". Empiezo a temerme haber dado con uno de los miles de negros locos que pululan por el metro. "Vaya forma de morir más tonta", pienso mientras habla. "Me pregunto si me pegará o se limitará a pegarme un tiro directamente"

El negro loco sigue a lo suyo: "¡Ahora mi madre va a tener que pagar por unas gafas nuevas!" Yo ya no sé qué decirle: "No sé que decirte". El tio me sigue mirando con cara de furia "¡Estas gafas costaron 60$! ¿Qué voy a hacer ahora?".

Y entoces caigo: ¡Es un simple timo! El tio cutre se dedica a chocarse con los frikis blanquitos a la salida de la tienda, tira las gafas al suelo y los intimida para que pagen por haberlas "roto". Apenas contengo un suspiro de alivio y, efectivamente, en cuanto le digo que no tengo dinero resopla y me deja en paz. Increible.

¡Dame mis 60$ friki de mierda!

Un día mi compañero de piso apareció con personajes jipiosos. Uno de ellos vio un ejemplar de "El País" encima de la mesa y empieza a hablar con fuerte acento gallego "¡Hombre «El País»! Yo es que leo «La Voz de Galicia» en internet". "Anda, que sois españoles" "No, no: somos de Jersey". ¿Uh?

Pues sí. Parecen gallegos, suenan gallegos... pero son de Nueva Jersey. Nacieron aquí, viven aquí... pero son gallegos. Only in America.

Hace una semana salí con mis compañeros de clase y acabamos en un bar cerca de mi casa (se llama Barcade. Mola un montón, porque tienen un montonazo de máquinas recreativas ochenteras a 24c: Rampage, Out Run, Ms. Pac-Man... y ninguna marca de cerveza normal). Pues resulta que al final me quedo solo con la coreana salida y un imbecilillo pedante de otra sección que al parecer está prendao de ella. Hacen una buena pareja, ya que él habla sin parar y a ella no se le entiende. Además de que él es el único al que todavía no le da miedo quedarse a solas con ella.

El buen hombre se pone a comentarme que va a ir a España dentro de unos pocos meses. Al parecer su hermana quiere ir, pero sus padres no la dejan ir sola, así que él va de "escolta" (sus padres deben pensar que a) España es algo así como Guatemala y b) el pánfilo de su hijo pudede protegerla de algo). Y entonces me suelta su idea para su pelicula:

Resulta que en su pueblo tienen una leyenda fundacional que cuenta que el Jebediah Springfield local ganó una apuesta con los indios, según cuya ley cualquiera podía quedarse con la tierra que recorriera a lomos de un toro (no es exactamente la Edda de Snorri, pero es lo que hay) y por eso en la plazalpueblo tienen su estatua con una vaca macho y tal. Pues bien, el quiere hacer un documental sobre eso, para demostrar que esa leyenda es falsa (todo un reto, sí señor. Tiembla, Michael Moore.) pretende llevarse la camara a España para entrevistar a un "conquistador". Y yo "¿mande?". "Sí, a uno de esos que corren montados en toros" y hace gestos como de agitar un capote. "¿A dónde en España decías que ibas?" "Ah, no sé. A España".

¿Soy mala persona por desear que acabe en una herriko taberna preguntando por conquistadores?

domingo, marzo 19, 2006


V de San Patricio:

El viernes llegó el día que todos los frikis temían y anhelaban: tras posponerse durante meses debido a los atentados de Londres por fin ha llegado a las pantallas la adaptación al cine de "V de Vendetta". Por supuesto, en cuanto salimos de clase me planté en la puerta con los dos frikis de mi clase y la sorprendente adición de Lola (la negra de las fotos del mes pasado). Mira que yo no quería hacerme ilusiones sobre la peli. Al fin y al cabo, en los últimos años el pobre Alan Moore ha visto su nombre asociado a engendros como "From Hell" y "La Liga de los Hombres Extraordinarios". El hecho de que encima el guión lo firmaran los pedorros de los Wachowski bros (o más bien "bro' and sis'", que parece ser que uno se ha operado para cambiarse) y la dirigiera un novato no contribuía precisamente a elevar mi entusiasmo. Pero claro, luego la maquinaria de publicidad se pone en marcha y los posters de propaganda son preciosos, comienzan a aparecer las reseñas positivas, el trailer es impresionante... en fin, que se nota que se dejaron setenta millones en marketing.

Y la pelicula en sí... pues tiene muchos problemas marca Wachowski: Interminables diálogos, pedanteria rampante, ausencia total de foco en la histora, desmadrada duración (dos horas y veinte minutos)... a los que se añaden la manifiesta incompetencia de Natalie Portman (cuando un tipo con una careta te eclipsa en pantalla es el momento de reconsiderar tu vocación de actriz, Natalie), la mediocridad del director, un nuevo final absurdo, falta de acción (imaginaos Matrix sin peleas y os hareis una idea)... bueno, pues eso, que la peli no cuaja todo lo bien que debiera. El primer acto es soberbio, pero ni la preciosa fotografia ni el incomparable genio de Hugo Weaving (¡que monstruo!) impiden que a mitad de peli el publico empiece a reirse de lo que ve en pantalla o de sus propias cosas.

En el lado positivo, aparte de la fotografia y el diseño de producción (¡y Hugo Weaving!), hay que decir que la intención era buena: a pesar de su enorme presupuesto, la película se ha distribuido como R (>18) y se ve que intentan seguir al original lo mejor que saben (aunque a muchos fans no les van a hacer gracia cosas como que hayan eliminado toda referencia a la anarquía, el amago de cutre-romance entre V y Evey y algún que otro detalle más). Lástima que no se hubiera encargado el filme a alguien menos subido a la parra y con un poco más de idea de su oficio. En fin...


Una cosa que sí moló fue que como era el día del estreno te daban un hoja con preguntas para que evaluases la pelicula: qué personajes te han gustado más, si conocías la obra original (me encanta como la llaman "novela" para hacerla respetable), piensas comprar el DVD, etc... con lo cual te puedes desfogar enseguida si no te ha gustado. Pero lo bueno es que también te preguntan tu raza, tu ideología política, si te gustan los personajes que combaten al gobierno... es genial, sobre todo teniendo en cuenta que acabas de ver una pelicula sobre campos de concentración. Apuesto a que todo el mundo contestó: Blanco/Conservador/¡No por Dios!


Después del cine caí en la cuenta de que era San Patricio, así que fuimos a un bar irlandés a celebrarlo. Después de mucho observar he llegado a la conclusión de que la principal diferencia sociológica entre negros y blancos es que los primeros aúllan todo el tiempo y los segundos sólo cuando se emborrachan. Le dieron al dueño del bar una tarta de cumpleaños (¡un irlandés que cumple el día de San Patricio! ¡eso es como el nacido el 4 de julio de los alcohólicos!) y de poco no me revientan un tímpano. El clamor se reanudó cuando entraron unos tipos en falda con gaitas y tambores y se dedicaron a dar vueltas por el bar (completamente atestado: llegó a haber hasta tres filas de gente delante de la barra). A los aullidos se les sumaron entonces los gritos de "freedom!" de algún despistao. Probablemente el mismo que luego se nos acercó y me pregunta todo emocionado "¿qué significa este día para ti?". En fin, mucho trebol, mucho gorro verde y la explicación de por qué los irlandeses miran a esta gente con tanto desdén (estos no duraban ni cinco minutos en un san Patricio de verdad. ESO SI QUE DA MIEDO).